Pagina nueva 1

                

 

JUAN PARRA DEL RIEGO

(peruano, 1894-1925)

 PALOMAS

 

Yo estaba solo en la quinta

cuando vi el milagro súbito que me hizo palpitar:

doscientas palomas blancas se pusieron a volar.

El cielo era azul… alegre… daba ganas de cantar.

Me apoyé mudo en un árbol para mejor contemplar.

¡Gracias, Dios mío, por esta fiesta pura y singular!

Doscientas palomas blancas se pusieron a volar.

 

¡Escalera loca, fresca, gozosa, pura, infantil!

Loco de luz y esperanza yo vi en el cielo esas mil!

manos blancas que tocaban su arpa de oro y de marfil.

¡Platón! ¡Viejas marchas! ¡Héroes de un tiempo ya sin perfil!

Yo me dije, haciendo sangre mi contemplación sutil,

sólo casta, alegre, pura, compasiva, alta y viril

yo te llevaré, alma mía por toda la tierra hostil.

 

Y el cielo con esas blancas campanas sonó… sonó…

Vi un grupo allá en un colegio feliz que se dispersó…

Otra sola y pensativa junto a una torre pasó.

Tres fueron las carabelas que el mar un día encantó

pero más alta que todas ¡cómo mi alma palpitó!

Vi otra que arriba… ¡arriba! (ya nadie la acompañó)

como el ave del espíritu solitaria se quedó.