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FRANCESCA MAETZK

Estudiante de antropología de la Universidad Italiana de Bologna

Tu apellido suena diferente

    Soy italiana, pero mi familia es de origen prusiano.

¿Te gusta el trópico?

    Como no. La verdad es que en Italia tenemos muchos campos y praderas, pero los de acá son un tanto diferentes pues albergan a otros vivientes que causan escozores en la piel. Ya, para que decir lo que son los zancudos y los moscos. (Sonríe) Me gusta la Amazonía y asumo que los insectos se irán acostumbrando a mis humores…

Aparte, ¿qué motivaciones tienes para estar acá?

    Pues dos: la primera, a la par de mis estudios seguí cursos de cooperación internacional y eso me lleva a realizar acciones que forman parte del voluntariado italiano. Segundo, acorde al sistema universitario de mi país, al llegar al tercer año el estudiante debe elegir varias opciones que determinarán la carrera profesional a seguir y yo estoy decidiendo por antropología y para eso debo desarrollar una investigación corta pues mi estadía no es muy extensa. Debo retornar a Italia, a mi pesar, el próximo mes de agosto. De modo que el Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica, CAAAP me permite cumplir ambos propósitos.

¿Cuál es?

    El pueblo Kukama y el agua. En el primer caso es bien sabido que este pueblo indígena asentado en las cuencas de los ríos Ucayali y Marañón muestra desde su cosmovisión, su estrecha vinculación con el agua, para hablar en términos usable a las ciencias sociales, es un pueblo fluvial por estar asentado en sus orillas. El segundo caso tiene que ver con la aflicción presente de sus comunidades con las relaciones de poder, en este caso, con el Estado peruano que viene obrando contra el Bien Estar de los Kukama en cuanto están siendo afectados sus modos de vida con el agua precisamente.

¿Hablas de un sentido de dominación?

    No puede ser de otra manera, cuando uno sojuzga al otro, ergo, el Estado peruano sobre el pueblo Kukama, en cuanto a que el gobierno nacional dispone sobre sus medios creando normatividades que alientan la presencia de empresas dedicadas al rubro de la exploración de hidrocarburo y a su explotación y comercialización del crudo. En verdad que es una relación marcada por la tirantez que retrocediendo el tiempo ha ocasionado perjuicio a este pueblo…

¿Estás refiriéndote a la contaminación de las aguas?

    El asunto de los residuos regados en suelo y agua de los ríos amazónicos vienen de larga data. Bosques y ríos y todo espacio de vida han sido afectados sin que exista una remediación a este daño ambiental que ha ocasionado un mal irreparable a las poblaciones humanas, a su fauna y flora. De lo que hablo y es eso el centro de mi interés, la conflictiva y tirante relación del Estado con sus instituciones y de las empresas causantes de los derrames de crudo en sus aguas, dígase quebradas, pantanos y ríos que no tiene cuando parar. El enfrentamiento cobra otras características…

¿Algo como decir, una lucha política?

    Sí, en este sentido las organizaciones políticas indígenas vienen haciendo frente a un Estado que alguna vez le llevo a decir al expresidente Alan García que los indígenas eran ciudadanos de segunda clase. En este sentido quiero recalcar el trabajo que está haciendo ACODESCOSPAT, la Asociación Cocama de Desarrollo y Conservación San Pablo de Tipishca que representa a más de sesenta comunidades Kukamas.