LA EDUCACIÓN

ASUNTO DE TODOS

 

    Con el optimismo por delante. Nuestro país está cada vez más cerca de lograr la universalización de la educación primaria. Existe el consenso de que la educación es un derecho fundamental y es vital para garantizar el acceso a una mayor calidad de vida. Ahora, un 93.2% de los niños y niñas que se encuentran en edad de cursar la educación primaria asisten a la escuela.

    Sin embargo, el panorama comienza a desdibujarse cuando el 1.2% de niños y niñas entre los 6 y 11 años se encuentran fuera del sistema educativo formal y esto ocurre entre los infantes con lengua materna amazónica, en comparación con los de la lengua materna castellana, incluso quechua y aymara.

    El problema educativo actual más grave que afecta a las niñas y niños del Perú es el bajo nivel existente de comprensión lectora y razonamiento matemático. Resulta hasta ya recurrente decir que en esta materia, nuestra región está ocupando el nada honroso lugar de ser el último por varios años. Con unas ligeras mejoras el año pasado, aún estamos rezagados. Agregando estos pesares, UNICEF señala que a nivel nacional, del total de los niños y niñas de 6 a 11 años que están matriculados en educación primaria, 8.5% asisten a un grado inferior al que le corresponde para su edad.

    El organismo mundial señala que la incidencia de atraso escolar en las zonas rurales (18.9) es más del triple que la registrada en las urbanas (5.4%). Además, el atraso escolar es mayor entre los niños de lengua indígena (21.1%) que entre los que tienen al español como lengua materna (7.8%). Desagregando las cifras, se observa con más detalle que el atraso escolar llega al 18.7% en los niños que hablan quechua, 8.1% en los que hablan aymara y se encuentra alrededor del 30% en los que tienen una lengua amazónica como lengua materna.

    Razones, si las quieren escuchar, existen muchas. Rescatamos algunas ideas de nuestro colaborador en temas educativos, profesor Gabel Sotil García, cuando señala con meridiana claridad que nuestra Amazonía es una región de predominancia rural. Sotil argumenta que el entendimiento y aceptación de esta condición tiene que ser requisito indispensable para el diseño de una educación con pertinencia social, psicocultural, ecológica y económica en nuestra Amazonía. Advierte que la escuela en nuestra región es producto de la lógica cultural de las sociedades europeas. Agrega que la escuela llega a este mundo selvático como una institución artificial y, por lo tanto, tuvo que ser impuesta, pues en la dinámica social de las comunidades tradicionales no fue necesaria, dado que la educación natural y espontánea brindada en cada comunidad garantizaba el comportamiento esperado, en cuanto a valores, conocimientos y destrezas, de cada uno de los miembros de la sociedad.

    Y claro, adicionando a lo manifiesto por el educador, salvo en lo declarativo respecto al aspecto cultural (etnodiversidad), en los demás aspectos: ecológico, económico, político, etc. se ignora su heterogeneidad, lo cual se puede constatar en la construcción de los locales escolares, el uso del  material didáctico (los mismos libros del área urbana, etc.) los contenidos curriculares, las características de formación de los docentes, las disposiciones administrativas, la organización institucional, etc. Es decir, el área rural es percibida como un espacio homogéneo.

    El cuestionado Currículo Nacional de la Educación Básica en opinión de la ministra Marilú Martens, en las últimas protestas ha traído consigo que no se le ha prestado la atención adecuada a los nuevos enfoques transversales: Calidad, equidad, ética, democracia, conciencia ambiental, interculturalidad, creatividad e innovación, igualdad de género y desarrollo sostenible. Todos ellos responden a los principios educativos declarados en la Ley General de Educación y otros principios relacionados a las demandas del mundo contemporáneo. Aunque, claro, desde una visión centrista. Desde este semanario, muchas editoriales señalaron la necesidad de construir una educación que partiera de lo propio. En número, se ha distraído mucho tiempo en peleas sindicales donde todos los estamentos que componen las entidades responsables como la Dirección Departamental de Educación de Loreto (DREL) y las Unidades de Gestión (UGE) están enfrascados en pleitos, pero lejos de la educación. Un síntoma de la ganada desorientación del sector que lidera el gobernador Fernando Meléndez lo demuestran los cambios de directores y la debilidad argumental hacia este álgido sector. Algo como decir que las acciones de política educativa regional es percibido sólo como una prolongación del área urbana.