LO QUE OLVIDARON LAS MÁQUINAS

 

 

Tony Da Souza Correa, encuadernador   

 

 

                 

Antes de ingresar a trabajar en el CETA, recibí la invitación de Javier Gutiérrez, que en ese tiempo se desempeñaba como administrador. Me acerqué a  su oficina para proponerme trabajar. Y luego me preguntó si sabía algo de imprenta. Siempre respondía que sí, aunque en realidad  no sabía nada.

 

Ese día,  después de mucho conversar, llegamos a un acuerdo y me concedió un trabajo provisional un 1 de marzo del 1995. Así empecé a compaginar libros, acopiando hojas, a dar formato a las revistas, facturas y boletas que en aquel tiempo se imprimían.

 

Cuando empezaba a compaginar boletas y facturas paraba siempre malogrando y así tenía que empezar de nuevo.

 

Cuando los días pasaban y los trabajos aumentaban dos de mis compañeros, José y Roberto, se pelearon entre sí sin que nadie más que yo se diera cuenta. Al siguiente día ambos fueron suspendidos una semana, quedándome solo para defenderme de tanto trabajo que había y utilizar la guillotina que nunca había manejado.

 

Ese mismo año, más exacto en octubre, sucedió lo que yo no me esperaba. Me llaman a la oficina y me dicen que uno de los dos, yo o la Srta. Rosa Flores, teníamos que abandonar el trabajo. Ese mismo día hablé con el administrador y le dije que era yo quien saldría del trabajo  porque yo era el trabajador más nuevo y así presenté mi carta de renuncia.

 

A una semana que estaba fuera del CETA fui llamado por el padre Joaquín para presentarme en la BIBLIOTECA AMAZÓNICA, para trabajar un mes solamente en la limpieza del almacén de libros. Así empecé de nuevo a pertenecer al CETA . En 1996 la Srta. Alejandra me propone regresar a la oficina central. Así empezó mi regreso a los talleres.

 

Empecé de nuevo con la compaginación de todos los trabajos. En el año de 1997, empiezo a repartir todos los sábados hasta la fecha el semanario KANATARI.

 

Hoy en día soy el encargado del sector de compaginación y encuadernación de todo trabajo que entra a los talleres.

 

En el sector donde se encuentra el sistema de impresión  está la maquina Heidelberg que  maneja Madison. De vez en cuando, lo apoyo en la impresión de algunos trabajos y en algunos casos cuando él no asiste los sábados lo apoyo en la impresión de KANATARI.

 

En los momentos libres apoyo en la mensajería de la empresa, en la pintura y en la limpieza de los ambientes y en la jardinería que hay dentro del taller.

 

En estos días estoy dedicado en la conversión de los discos LP, para que en algún momento puedan ser pasados a otros formatos archivables.                                                                                                                                                                                             

 

 

Regresar al Indice