QUIENES HAN HECHO POSIBLE EL CETA. LA OBRA DE CEREZO BARREDO

 

El CETA ha contado desde sus orígenes con tres piedras angulares: Mons. Gabino Peral de la Torre, Vicario de Iquitos cuando fue fundado, la hermana Bibiana Daigle, Hospitalaria de San José, durante 17 años Directora Adjunta del mismo, y la fuerza de la pasión del P. Maximino Cerezo Barredo, claretiano, de cuya obra el Centro se honra ser custodio y cuidador.

 

Este artista español de nacimiento y latinoamericano de opción se vinculó al CETA en 1975. Desde entonces hasta ahora ha vivido en muchas ocasiones en Iquitos, compartiendo los sueños y batallas de esta institución desde su perspectiva de hombre creyente y artista desde lo popular. Ha impulsado los talleres gráficos, sembrado de colores numerosos espacios murales, realizado grabados y cuadros que hoy enriquecen el patrimonio pictórico de la Biblioteca Amazónica y varios templos del Vicariato de Iquitos, como la fachada de la Iglesia de San Agustín en la Plaza 28 de Julio y el inmenso mural que recoge los hitos más importantes de la historia amazónica en una perspectiva de historia de la salvación.

 

De todos sus trabajos hay uno que merece particular relieve: la Biblioteca Amazónica, que en su concepción pretendía ser la representación de todos los elementos significantes de la identidad más profunda de los pueblos amazónicos. En un todo armónico se integran en ella la decoración, el inmenso mural de la Sala "Jesús V. San Román, el mobiliario inspirado en la tradición amazónica, y hasta el último detalle en colores y apliques, cortinajes y alfombras. Ha logrado un cierto sentido de santuario que guarda la memoria sagrada de la región: libros, películas, periódicos, fotografías, documentos del pasado, aunque corto, en trance de desaparición.

A ello hay que añadir una serie numerosa de calendarios, a cuál más original y bello, viñetas, diseños y diagramaciones que han dado un matiz muy especial al desarrollo de la imagen de esta institución.